La utilización de vehículos eléctricos es una realidad cada vez más evidente. Si bien hace un lustro parecía imposible imaginar que el momento llegaría, en la actualidad y casi diariamente se nos sorprende con nuevos avances y mejoras de autonomía de las baterías, así como con la aparición de multitud de servicios de transporte eléctrico, presentes especialmente en el ámbito urbano.

Afirmaciones como “Compraré un diésel porque a la larga será rentable” empiezan a quedar al margen en el momento en que el coche eléctrico entra en juego. Cuando parecía suficiente con tener que decidir entre comprar un coche diésel o gasolina, aparece un tercer competidor que nos induce una nueva tesitura:

“¿Merece la pena comprar un coche eléctrico?” “¿Es rentable el sobrecoste del vehículo a cambio de un repostaje más económico?”

Es difícil aconsejar sobre si la rentabilidad es real o no, pero sí podemos ayudar a hacer números sencillos que permitan hacer una estimación aproximada de ahorro respecto a cada tipo de combustible. Carmetry calcula el coste de cada trayecto para diésel, gasolina y consumo eléctrico permitiéndote deducir cuánto tiempo tardarías en recuperar el sobrecoste que supone la compra de un coche eléctrico.

“¡Me lo compro! Pero… ¿Dónde lo recargo?”

Adquirir o instalar tu propio punto de recarga en tu garaje es una opción. Sin embargo, si en tu caso no es posible, no tienes de qué preocuparte: los compañeros de Electromaps te ofrecen un mapa completo y actualizado periódicamente con los cada vez más numerosos puntos de recarga disponibles en tu zona.